El Oviedo cae en el calor almeriense

El Real Oviedo no pudo rescatar ningún punto de su partido en Almería, a pesar de que Ziganda plantó en el campo en las postrimerías todo el arsenal posible.

A los carbayones les tocó remar a contracorriente desde bien pronto. Un error grosero de Jimmy en una entrega en zona caliente terminó con un buen zapatazo de Lazo que abrió el marcador cuando algún que otro aficionado ni siquiera había sintonizado el canal de televisión.

El guión fue el previsto, con un Almería defendiendo muy arriba y abriendo el campo para las internadas de Akieme y Juanjo Nieto, arropados en la ofensiva por Ramazani, un auténtico tormento nocturno para Lucas, que apenas pudo contener el talento del extremo rojiblanco. Rubi dispuso una medular con Samu Costa y Curro intercambiando funciones y ganando espacios frente a Jimmy y Mier, con dificultad para imponer su juego.

Los azules a ratos ofrecían combinación buscando pases rápidos a la espalda de los centrales donde Obeng trataba de inyectar velocidad. Ahí se rompía la figura de barro. No obstante el Oviedo logró aprovechar un centro ligeramente pasado de Cornud que Costas convirtió en bueno con un excelso taconazo que devolvió el balón a área franca en la que Obeng pudo conectar un derechazo que empató el choque.

Bajo un calor abrasador se ofrecía un espectáculo entretenido, con dos propuestas bien definidas. Cuando el pensamiento colectivo estaba en el aire acondicionado del vestuario un despeje descastado de Javi Mier supuso un regalo para Robertone, que dibujó un disparo de videojuego arrollando a Femenías. El guardameta balear había estado atinado en una ocasión anterior, aunque en esta oportunidad se vio sorprendido con la violencia del tiro del almeriense. 2-1 y al rincón de pensar.

El paulatino agotamiento y la necesidad de buscar algo diferente forzaron a Ziganda a revisar su once, dando entrada a los inéditos Montiel, Matheus, Borja Bastón y Álex Cardero. El dibujo cambió de trazos hasta retorcer el plan de partido. El Oviedo se hizo con la posesión e imprimió intensidad al juego, pero las ocasiones no llegaron. Rubi también refrescó su parcela debilitada y gozó de alguna oportunidad en las botas de Sadiq, al que la fortuna hoy no le sonrió. Poco importó porque el Almería suma dos victorias en sendos compromisos ligueros, comenzando de la mejor manera posible una competición que será larga.

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